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El modelo se agotó

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planta parada
 
Aunque la recesión puede ser corta y la caída acumulada menor que en otras recesiones más severas, en esta oportunidad la velocidad de caída ha sido elevada en el tramo inicial del período recesivo. En el último semestre, la economía se contrajo a un ritmo promedio por trimestre del 3,3% (o sea, al 12,4% anualizado, casi duplicando la velocidad de caída de la economía mundial del 6,4% en el mismo período). Se trata de una velocidad de caída similar a la registrada en los primeros dos trimestres de la crisis de 1989/90 (3,3%), muy superior a la observada al inicio de la recesión de 1998 (1,4%), pero muy lejos del ritmo de caída trimestral promedio evidenciado al principio de la crisis de la convertibilidad (5,2%).
 

Aunque la recesión puede ser corta y la caída acumulada menor que en otras recesiones más severas, en esta oportunidad la velocidad de caída ha sido elevada en el tramo inicial del período recesivo. En el último semestre, la economía se contrajo a un ritmo promedio por trimestre del 3,3% (o sea, al 12,4% anualizado, casi duplicando la velocidad de caída de la economía mundial del 6,4% en el mismo período). Se trata de una velocidad de caída similar a la registrada en los primeros dos trimestres de la crisis de 1989/90 (3,3%), muy superior a la observada al inicio de la recesión de 1998 (1,4%), pero muy lejos del ritmo de caída trimestral promedio evidenciado al principio de la crisis de la convertibilidad (5,2%).

En suma, la contracción ha sido pronunciada y nuestra percepción es que la recuperación será muy "amarreta". Ocurre que las causas de una recesión no sólo condicionan su duración y amplitud, sino también la velocidad de la recuperación (tal como se demuestra empíricamente en el último trabajo del FMI). En el caso argentino, hay dos causas principales que explican la recesión: el "factor K" (que aumenta la incertidumbre y el riesgo de los proyectos de inversión) y la crisis mundial (que gatilló un derrumbe exportador y alimentó expectativas negativas). El creciente intervencionismo, la confrontación gratuita con el campo y la decisión de estatizar a las AFJP son claros ejemplos de cómo el "factor K" les impuso un alto costo a los proyectos de inversión en la Argentina, pues se paralizó la inversión desde el segundo trimestre (incluso antes de que recrudeciera la crisis externa).

El problema es que, aun cuando el mundo comience a recuperarse en algún momento del segundo semestre de 2009, el "riesgo K" condicionará la salida de la recesión. Hoy, lo más probable es que la economía muestre una muy débil recuperación después de alcanzar un piso en el segundo o tercer trimestre de este año (claro está que este pronóstico está condicionado a que no haya un ruido político que arrastre a la economía).

El "riesgo K"
Pero además del "riesgo K", hay otro factor que condicionará la recuperación: el Gobierno se ha quedado sin instrumentos de política para apuntalar la demanda agregada y el nivel de actividad.

Si intentara ir por una suba del gasto público en el actual contexto de estrechez fiscal, corre el riesgo de no lograr el efecto buscado, ya que podría aumentar más la ya elevada desconfianza en la política K y la incertidumbre acerca del pago de la deuda pública en el futuro. Si expandiera la oferta monetaria en el contexto actual de gran debilidad de la demanda de dinero, corre el riesgo de retroalimentar la ya elevada dolarización de portafolios. Si apuntara a inducir una baja en la tasa de interés activa con amenazas a lo Moreno, el peligro es que eso no se traduzca en una suba de la demanda de crédito si es que los agentes sienten que tendrán dificultades para repagar las cuotas.

En síntesis, siempre condicionado a que no haya nuevos y groseros errores en el manejo de la economía ni sorpresas político-electorales, el escenario más probable para el segundo semestre de 2009 y 2010 es de "anemia". Por más que el mundo comience a recuperarse, no están dadas las condiciones para que la Argentina repita el boom de crecimiento del período 2003-2007, por ejemplo, a través de un shock devaluatorio. Ni tampoco alcanza con un service al modelo. La Argentina necesita un cambio de programa económico para salir de la anemia que el kirchnerismo no parece ser capaz de liderar.
Fuente: La Nación - Miguel Angel y  Andrea Broda
MARIO A. SALINARDI.

Escrito por M.S. You are reading El modelo se agotó articles

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